jueves, 21 de octubre de 2010

Medios de Comunicación Y Colombia

Hoy es necesaria la comunicación de masas para lograr un desarrollo desde todos los campos en una sociedad como la colombiana, donde se requieren avances sociales, económicos, culturales, políticos, entre otros, que sin ser menos importantes piden a gritos que haya un derecho universal de comunicación para lograr así que se “eviten generar tensiones conceptuales donde no es necesario que ocurran (Loreti, 2005)” e impedir un retroceso evolutivo, ya que actualmente se evoluciona a pasos agigantados sin mesura de quienes salgan afectados por dicho “corre corre”; entonces, está claro que cada sociedad y, más en la nuestra, las incongruencias que dejan malas decisiones y malos actos deben ser sellados con los resultados que nos muestren los medios de comunicación efectivos, donde, en comunión, se velen por todos los derechos fundamentales de las personas, eso quiere decir, que no sólo los medios deben dedicarse a informar, es más que informar, es el hecho de generar desarrollo, de denunciar lo malo y ser el primer paso para lo bueno.







“Los flujos de la información son los nervios del Gobierno (Enrique & Sanchez Ruiz, 2005)”; esta es una afirmación de Habermas que sin duda pone de manifiesto el poder de la comunicación; un arma esencial, que ayuda al desarrollo social mediante “interacciones y acuerdos, implícitos y explícitos, emanados de vínculos e intercambios comunicativos (Enrique & Sanchez Ruiz, 2005)” base de la comunicación y del forjamiento de ejemplares sociedades, ya que la evolución humana e histórica siempre estuvo marcada por la integración de diversos modelos comunicativos que han influido en fortalecer vínculos que contribuyen a dicho desarrollo; es así como se logra una comunión donde se comparten puntos de vista, experiencias y saberes que generan una retroalimentación que conlleva a la participación de la gente (el pueblo), donde ellos no se quedan con lo que escuchan sino que lo propagan por todo su contexto existencial, por todo su día a día; esa es la importancia de los modelos de comunicación que son una especie de arma para erigir estructuras sociales y poner sus componentes y regulaciones que permitan un vivir adecuado.




“La sociedad no es posible sin la comunicación humana. La política tampoco es posible sin esta. La democracia, finalmente, tampoco es posible sin la comunicación humana (Enrique & Sanchez Ruiz, 2005)”, sin embargo los medios de comunicación no son siempre usados como medios de información sin pretensiones; actualmente son un arma de doble filo que usan políticos inescrupulosos y grupos económicos que desvían el verdadero fin de los massmedia para satisfacer sus pretensiones, así el ciudadano común cada vez queda más expuesto al fusilamiento de información pretensiosa que muchos medios, guiados por intereses políticos y lucrativos, disparan hacia ellos, quedando a la deriva de inescrupulosos que sólo hacen de los medios un camino donde ideales se mezclan con subjetividad y hacen que se pierde la claridad de la imagen del medio y la objetividad que debería ofrecer el mensaje que, sobre todo, no permite la retroalimentación por parte del publico target y por ende queda eliminada toda posibilidad de acción-reacción.


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Más hacia allá

Es épica la manera en que la web y sus aplicativos se expanden más allá de las fronteras de lo inimaginable; más aún cuando estamos parados en frente del mayor medio comunicacional e impulsador de interacciones.

El dinamismo de la internet ha permitido que en Colombia, poco a poco, se deje a un lado esa vocación pasiva de “tragar entero” y se pase a un estado más crítico, más ciudadano. El hecho de tener que adaptarse a los vertiginosos cambios o avances de este recurso ha movido las manecillas de un reloj, y ha puesto a la población colombiana en una cuenta regresiva hacia la dinámica cibernauta.

Hoy, según el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones,  en Colombia hay aproximadamente 3 millones 309 mil 530 conexiones a internet, donde se aumentó en un 4,03% en comparación con el año pasado. Gracias a programas de interés social como Compartel, en Colombia se ha logrado conectar a 26 mil 5 instituciones públicas en diferentes lugares del territorio nacional. Esto demuestra la vocación y el direccionamiento que se pretende crear en las mentes de los futuros cibernautas.


La inmediatez en la información urge a los cientos de medios que hay en Colombia; todos ellos son sabedores de que para lograrlo hay que acoger al internet como la herramienta principal de selección, distribución y retroalimentación. Además, en las empresas, ha sido la mano derecha de todos los departamentos que conforman la entidad; es su principal canal de distribución de información, “logrando unificar y potencializar a todo el recurso humano de las compañías”, dice Margarita Zapata, trabajadora social de Comfama.

En cuanto a la afectación de la internet en las relaciones sociales y humanas de los colombianos, es prudente afirmar que desde la invención de la primera red social, el país ha sido una de las principales muestras de que en América el avance en este campo corre a pasos de gigante.


Es así como los colombianos han hecho de este recurso virtual, la vía hacia la expansión de sus expresiones y la conjugación de todas sus necesidades. Han descubierto que se logra así minimizar las distancias hacia cualquier necesidad y se incorpora a toda una red de artilugios virtuales para volverse más abierto a un mundo que no será nunca más céntrico, sino informáticamente giratorio.